15/10/09
Pensamientos diferentes? o....
No sé si es lo correcto
No sé si quedo apartado
No sé si soy un viejo lelo
O si soy una persona correcta
Feliz'?
Y ahora soy bastante feliz, pero como todo ser humano deseo más ¡de lo que ya tengo!
flashes 2
trémulas vísperas
laberintos invensibles
universos equivocados
efusivos, inversos, convinados
y bien acomodados
construyen un final.
flashes
circustancias con mucha preeminencia.
lógicas perversas interminablemente
concideradas; inclusas tragedias.
yair se inspiró.
Ella Tristee Mentee En Su Cuarto
Siento impotencia
Siento impotencia
de ver tantos cuerpos
Nefastos y enfermos
Con daños eternos
Padeciendo y sufriendo.
Hambrunas y guerras
La tranquilidad no prospera
Y el silencio se queda
Lo podemos cambiar
Pero con uno solo no bastara
Si ayudamos entre todos
Lo llegaríamos a lograr.
Estando solo en mi habitación
Estando solo en mi habitación, mi refugio, sentado en la cama frente al espejo, veo mi pálida cara y mis ojos rojos por el insomnio ocasionado por el café, el único alimento temporal, porque es lo único que no esta infectado por ese maldito virus
¡Ahora me doy cuenta!¡Ya se por que me persiguen esos virus!¡La suciedad los atrae!
¡La cosa anda mal, muy mal! Otra vez la suciedad, la nausea. Y una novedad: me dio en un café. Los cafés eran hasta ahora mi único refugio porque están llenos de gente y bien iluminados; ni siquiera me quedara este recurso; cuando me vea acosado en mi cuarto, no sabré donde ir. Me llegó la hora, no tengo mas café para sobrevivir.
Ahora recuerdo que tengo que tengo un refugio bajo la tierra, el bunker del abuelo, allí deben haber municiones y alimentos que estén fuera del alcance de los virus.
El Apocalipsis se acerca, lo presiento, toda la gente corría hacia sus hogares llorando y rezando, ahora se acuerdan de Dios, ahora se acuerdan de Dios, pensé mientras abría la puerta y entraba al refugio.
Al cerrar la puerta del bunker impacta el meteorito a la tierra , esperé unos minutos y salí. Todo estaba destruido. No había nadie en la tierra. Caminé por el vecindario, hasta que, a lo lejos, vi la figura de algo, de una persona; me acerque, puse mi mano en su hombro y lo hice girar hacia mí y me di cuenta que era un zombi, y a donde el se dirigía habían cientos más.
Al sentir mi presencia me empezaron a seguir, y me atraparon.
En ese momento desperté, los virus y los zombis, todo eso era mi imaginación; después me miró al espejo y ¡yo era un zombi!.
No había pasado nada, era un sueño; gracias a Dios estaba al lado de la cama, porque me había caído, efecto de la mala noche que pasé por la pesadilla.
